La Seguridad En El Internet De Las Cosas

De acuerdo a las estimaciones, el IoT o Internet de las cosas (Internet of Things) será un mercado con un crecimiento espectacular en los próximos años, con alrededor de 20.8 billones de cosas conectadas para 2.020, según la consultora Gartner.

Esto implica que cada vez más información será compartida de manera automática entre dispositivos personales de una amplia gama de aplicaciones que varían desde zapatos deportivos, marcapasos, dispositivos móviles, electrodomésticos, automóviles, juguetes interactivos, etc.

Cada vez son más los fabricantes de dispositivos de consumo masivo que incluyen algún tipo de función inteligente que implica compartir información en la nube.

De manera que surge la cuestión de la seguridad de esos datos, cada vez más sensibles, y expuestos al ataque de hackers, para robar información o modificar datos importantes. Mientras más dispositivos tengan acceso al Internet de las cosas, mayor será la vulnerabilidad de los usuarios.

En un artículo publicado por la revista Ventas de Seguridad, se enumeran tres factores que los fabricantes (y los usuarios), deberán tener en cuenta para reforzar la seguridad en el ámbito del IoT:

  • Privacidad: a fin evitar que las personas (y dispositivos) equivocados tengan acceso a nuestra información privada, transmitida por nuestros dispositivos personales, es crítico que los fabricantes de dispositivos inteligentes ofrezcan protección en la transmisión de los datos mediante el uso de cifrado y certificados digitales.
  • Autenticación: el Internet de las cosas se basa en distintos objetos compartiendo información en la nube y entre ellos de forma puntual y organizada, de manera que la cuestión de quién recibe qué dato cobra importancia. Es importante garantizar que la comunicación sea recibida por el destinatario real, sin ser interceptada por un pirata informático en el camino. Igualmente, los fabricantes de dispositivos con capacidad de conexión al IoT, deberán certificar que la información que recibimos mediante nuestros aparatos conectados sea realmente la dirigida a nosotros, la que deseamos, esperamos – y hemos pagado por – recibir.
  • Integridad de la información: con cada vez más dispositivos sensibles conectados al IoT, es importante contar con la garantía de que la información recibida está completa, y que no haya sido alterada de algún modo. Por ejemplo en el caso de un marcapasos inteligente o de un automóvil, es crucial que las instrucciones dirigidas al dispositivo sean las correctas. De ésta manera podremos confiar en que nuestros dispositivos con capacidad para tomar decisiones o actuar de forma independiente, lo hagan correctamente.

Como usuarios, tengamos pendiente la capacidad de los fabricantes de brindar soluciones que abarquen estos tres ámbitos, y exijamos calidad y seguridad también en nuestros dispositivos inteligentes.

Le deseamos una excelente jornada.

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